Las áreas de servicio que se encuentran situadas directamente en el arcén de las autopistas de peaje y autovías principales aplican un recargo de precio muy elevado. Los costes de concesión y el régimen de monopolio local provocan que la gasolina y el diésel sean hasta un 25% más caros en estas gasolineras en comparación con las estaciones situadas a pocos metros de las salidas.
¿Por qué hay tanta diferencia de precio?
Las gasolineras integradas en las autopistas operan bajo concesiones públicas muy costosas y permanecen abiertas obligatoriamente las 24 horas del día. En contraste, las estaciones automáticas de bajo coste situadas en las inmediaciones de los accesos a autovías no pagan cánones de autopista y funcionan con estructuras de personal mínimas, trasladando ese ahorro directamente al precio del surtidor.
Estrategias de desvío inteligente
- El desvío de 2 minutos: En autopistas como la AP-7 (corredor del Mediterráneo), salir en accesos que conectan con polígonos industriales cercanos (como el de Girona o Castellón) te da acceso a gasolineras low-cost automáticas donde el ahorro por litro supera los 20 céntimos. El tiempo total de desvío rara vez supera los 3 o 4 minutos.
- Gasolineras de cooperativas agrícolas: En muchas autovías del interior de España (como la A-3 o la A-4), las estaciones de cooperativas agrícolas locales situadas en los pueblos colindantes ofrecen precios extraordinariamente bajos y están abiertas al público general.
- Visualiza tu ruta en FuelFlow: Utiliza el planificador de rutas de FuelFlow para ver de antemano qué salidas de tu viaje cuentan con gasolineras baratas que no te obliguen a realizar un desvío excesivo.